HOLLYWOOD

Me acuerdo cuando Hollywood no era una fabrica de secuelas. Cuando no todas las películas tenían que ser franquicias del gusto de todos y ganar millones de dólares en todo el mundo.

Había creatividad, las historias no se basaban en superhéroes de historietas, o en sagas de libros para adolescentes.

Había pasión por crear personajes y universos originales, nunca vistos en otro medio más que en el cine.

Hoy, si no está probado el éxito de un guión, por estar inspirado en:

1. Serie/programa de televisión
2. Cómic
3. Libro (best seller)
4. Película exitosa de los 80s para atrás

la película no se hace, así que el creador debe acudir a estudios independientes con bajos presupuestos.

A los productores ya no les gusta arriesgarse, les da igual si los fans odian ver las mismas películas que ya conocen. Saben que de todas formas las verán.

El cine, como el séptimo arte que es, esta perdiendo y nosotros de paso. Esta dejando de ser arte.

Hoy las películas son aburridas, predecibles, con personajes insípidos e historias sin sentido. Eso si, llenas de efectos especiales digitales, carentes de todo sabor artesanal, y claro, en 3D, como si el formato ayudara a mejorar la historia, que al final de cuentas, es lo que importa.

Siempre nos ha gustado que nos cuenten historias, desde que éramos cavernícolas y nos sentábamos al rededor de la fogata en la noche, para escuchar al viejo de la tribu narrarnos épicas y entretenidas aventuras, que falsas o verdaderas, siempre nos gustaron, porque eran buenas historias, y porque el orador las sabia contar. No tenía a su alcance efectos especiales, si acaso solo los que podía imitar con su voz y, tal vez de repente alguna actuación, no necesitaba más.

Hoy el cine es todo menos eso, mucha acción, mucha espectacularidad, y nada de drama o sustancia. Actores que se esfuerzan poco por explorar y explotar su talento.

Y bueno esto no tiene para cuando cambiar, cada vez leo mas noticias sobre los siguientes lanzamientos y relanzamientos de películas que ya vimos una y otra, Y OTRA vez.

Se que hay honrosas excepciones, como en todo. Pero no es suficiente.

Quiero creer que los futuros cineastas van a revolucionar Hollywood, que van a cambiar las reglas, que las van a romper, y que poco a poco le devolverán a la cinematografía eso que desde hace mucho parece haber perdido, su calidad de arte.

Al final, la única herramienta que se necesita para transformar las cosas e inspirar al mundo está dentro de cualquier persona. Se llama pasión.